Hace unos días fuimos a cenar a uno de los spots con el ambiente más sofisticado que hemos visitado, cumplimos 3 años de Fondasmex y teníamos que celebrarlo por lo alto en Colmillo Mazarik, que llego desde Monterrey ahora a CDMX, en Avenida presidente Mazarik la avenida donde se encuentran todas las grandes marcas y los diseñadores más prestigiados a nivel mundial, Colmillo a cargo de él chef Gerardo Soto, más conocido como Jerry Soto, trae la cocina urbana a un nivel superior, el lugar decorado por la arquitecta Alejandra Sarmiento, de Sarmiento Legorreta, en colores negro, ocre y maderas, mármol, latón además de que varias obras arte que cuelgan en sus muros, conforman la atmósfera de este lugar.
La música también cuenta mucho en Colmillo y va de Electrónica, rock experimental, hip hop y funk setentero.
Su cocina abierta habla de la calidad, limpieza y dedicación de trabajo de todo el personal para entregar siempre el mejor platillo, además de su vajilla, copas y vasos con diseños únicos.
Colmillo en el segundo piso de un edificio en la esquina de presidente Mazarik y Aristoreles te ofrece una relajante vista a presidente Mazarik mientras disfrutas de tus alimentos y tus cócteles creaciones propias de el lugar.
Para comenzar llego a la mesa un platón con tostadas, salsas y unas pequeñas gorditas, nuestro mesero nos contó cuáles salsas eran y cuánto picaba cada una, también llegaron los cócteles que habíamos elegido.
Primero una col rostizada gratinada a la parrilla, que fue el mejor comienzo para acompañar con nuestros tragos.


Después llegó un queso fundido con flor de calabaza y enokis, los enokis pertenecen a la familia de las setas son alargadas blancas y sofisticadas como todo en Colmillo, después de presentarlo en la mesa el mesero se encarga de preparar unos tacos en tortillas negras.


Seguimos con unos tacos de camarón al ajillo en costra de queso, y el pulpo a las brasas en verdad merece una mención aparte, es delicioso, su cocimiento es perfecto muy suave, y su sabor el mejor pulpo que hemos probado.




De su carta de postres decidimos por el pay de limón casero nos encantó, en otra mesa vimos el pastel de bodas que llega a la mesa con todo y muñequitos pero ya era demasiada gula, pronto regresaremos a probarlo, así fue como iniciamos con los festejos de tercer aniversario de Fondasmex.










