Recuerdos de Mi cumple en La Bodega

Esta entrada la subimos allá antes de la pandemia de un lugar que nos encantaba, lastima que la pandemia acabo con muchos excelentes lugares, les dejo esta nota del recuerdo, un poquito editada para el tiempo actual.

Comenzamos los festejos por mi cumple con una invitación a comer en La Bodega Condesa, Margarita propietaria del lugar fue nuestra anfitriona, llegamos y ya nos esperaba en una mesa en la terraza, era  un restaurante con 46 años de tradición en la colonia Roma, se ubicaba en una casa de principios del siglo pasado, sus pisos de duelas y mosaicos de la época, su decoración, hacian que te olvides del ajetreo de la ciudad con sólo cruzar su puerta, su terraza era un lugar muy agradable, fresca, iluminada, contaba con varios salones dependiendo en el plan que fueran, Vivi y yo íbamos dispuestos a disfrutar el momento de una buena comida, en su salón principal jueves y viernes tenian música en vivo se podia bailar y los que cantaban eran los mismos clientes, que se iban turnando para poner el ambiente, otro salón más pequeño con iluminación tenue por si ibas en plan romántico, o su terraza, su cocina es una joya.

de entrada nuestra anfitriona nos sugirió unos sopecitos de queso de cabra, 5 sopes con una generosa rebanada de queso de cabra que acompañados con su salsa verde fueron una delicia al paladar, presentados en un lindo comal de peltre que se acabaron enseguida para continuar por mi parte con un fideo seco con un espejo de jitomate y chipotle, una gotas de frijol y un abanico de aguacate, me he convertido en fan del fideo seco y este ya era mi favorito, por su parte ella pidió una ensalada de espinaca, con queso azul, pera y juliana de tortilla, con un aderezo de miel, como segundo ordene unas enchiladas de mole poblano, un mole que es hecho por completo en su cocina desde tostar y freír los ingredientes, molerlos, y finalmente crear esa pasta que dan origen a ese mole poblano receta de la casa que definitivamente debian probar cuando visitaban la bodega, por su parte ella pidió unos tacos chonchos, de frijol negro, queso de cabra y plátano macho en espejo de ese mole poblano exquisito, y como ella está a dieta, (dice) finalmente pidió un fusilli en salsa chile de poblano con un toque de cacahuate, pepita y queso Cotija, mientras fluía la platica en nuestra mesa llego la hora del postre y pedimos un panque de elote llego a la mesa calientito con una pequeña tácita de cajeta o rompope que al verterlo sobre el panquecito lo hace aún más atractivo al paladar, le da un toque untuoso que podría decir delicioso, y un chesse cake con frutos rojos, y para el toque final un café americano, una comida exquisita, con una atención esmerada y la compañía de nuestra anfitriona hizo de ese primer festejo de cumpleaños un día inolvidable. Sus redes eran en instagram como @bodegacondesa. En el primer piso se encontraba El Bataclan un foro en el que podian comer y tomar una copa mientras disfrutaban de diferentes artistas como standuperos y cantantes de la altura de Astrid Hadad.

En verdad que se extrañan algunos lugares que no sobrevivieron a esa terrible pandemia, esperamos que pronto nos enteremos que ahí o en algún otro sitio resurge La Bodega Condesa y será un placer poder probar nuevamente sus platillos.

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