Una de las tradiciones mexicanas más emotivas debe ser la fiesta de día de muertos, los mexicanos de todo hacemos fiesta y no podia ser distinto con festejar a los seres queridos que se nos han adelantado, y es así que en esos festejos este el pan de muerto, este pan tiene orígenes desde la época prehispánica que hacían panes para honrar a sus muertos.

En la época moderna el pan de muerto no puede faltar en las ofrendas de cada casa ni en las mesas mexicanas, los panes de tamaño familiar tienen un encanto especial al ser de ese tamaño tiene distintas texturas en un solo pan, la corteza de la parte baja la que queda en contacto con la charola donde se hornea es un poco crujiente, la corteza de la parte superior es menos crujiente los huesitos tienen otro tipo de textura más de galleta y la parte del la miga central es suave, aromática y deliciosa, aunque esto también depende de en donde se adquiera el pan.

Uno de los mejores panes de muerto de la CDMX es sin duda el pan de La Tahona de el centro que se ubica en Eje central Lázaro Cárdenas #3 donde a cualquier hora puedes ir por tu pan, esa panadería no estoy seguro pero podría decir que es la única que está abierta las 24 hrs del día, solo cierran el día 24 de diciembre y el 31 por la noche para que sus empleados puedan disfrutar de las fiestas con su familia.
En la CDMX y área conurbada existen aproximadamente 2300 panaderías nos comentaba Julian Castañón presidente de la CANAIPA aunque esta cifra es flotante porque todos los días aparecen y desaparecen pequeñas panaderías y pastelerías, pequeños emprendimientos de gente entusiasta de la industria y emprendedores que se animan a incursionar en este delicioso mundo de la panadería.
El presidente del Consejo de la Comunicación y Julián Castañon presidente de la CANAIPA Y administración de la panadería La Tahona nos invitaron a una dinámica muy divertida donde conocimos como se hace este pan tan delicioso, pudimos cada uno de los invitados hacer nuestro pan individual, desde bolear la masa, hacer los huesitos, nos explicaron que la masa no se debe estar agarrando mucho porque la mantequilla se calienta y se empieza a hacer las pegajosa, hacer pan no es sencillo pero en La Tahona los maestros panaderos lo hacían ver muy fácil.









Después de esta experiencia bajamos a el área que se llama despacho, que es el área de atención a la clientela y pudimos degustar de un chocolate o un café y una gran rebanada de pan de muerto.
Desde hace algunos años con la inquietud de crear y de innovar en la gastronomía muchos lugares han empezado a hacer panes con cubiertas glaseadas, de chocolate y otros ingredientes y también de rellenos desde una crema chantilly hasta rellenos de crema de Lotus, de algunos pures, y hasta algunos restaurantes y lugares de hamburguesas los han adoptado para rellenarlos de chilaquiles o usarlos como el pan de la hamburguesa en lugar de el bollo y nos comentaba Julian Castañón que aunque no es el pan tradicional el mundo cambia y estos panes con sus nuevas propuestas son de gran aceptación por los clientes aunque existen algunos lugares que se niegan a cambiar el clásico pan de muerto con azúcar o ajonjolí.