PRIMERA EDICIÓN FESTIVAL FOGONES DE MÉXICO 2026: DONDE EL FUEGO, LA MEMORIA Y LA COCINA SE ENCONTRARON.

• Campo Marte fue testigo de una celebración gastronómica que honró las raíces culinarias del país.
• Cocineras y Cocineros Tradicionales encendieron los fogones sin recetas, guiados por la memoria ancestral.
• Tras el éxito del Festival Fogones de México, su próxima sede será en Metepec, Estado de México, en el mes de abril.
La PRIMERA EDICIÓN DEL FESTIVAL FOGONES DE MÉXICO 2026, realizada del 16 al 18 de enero en Campo Marte, concluyó con un balance altamente positivo, rebasando las expectativas de los organizadores, el director general, Luis Llanos y el director operativo del Festival, Ricardo Téllez. Gracias a la excelente respuesta del público, que se dio cita durante los tres días para celebrar la riqueza cultural, gastronómica y artesanal de nuestro país.





Los asistentes disfrutaron de un pabellón con 66 expositores, donde se reunieron artesanías típicas de distintos estados de la República Mexicana, alimentos tradicionales, ropa, mezcal artesanal, botanas, joyería, obras de arte, productos de belleza elaborados con ingredientes naturales, entre muchas otras expresiones del talento y la identidad mexicana.
Sin duda, los grandes protagonistas de esta primera edición fueron los y las Cocineras Tradicionales, en su mayoría mujeres, acompañadas también por dos Cocineros Tradicionales hombres, representantes de Colima y San Luis Potosí, quienes se sumaron a esta muestra gastronómica única, en la que no se siguieron recetas escritas, sino la memoria, la tradición oral y el conocimiento heredado por generaciones.
Los fogones se encendieron para dar vida a platillos ancestrales como albóndigas otomíes, mole encacahuatado, tortilla ceremonial pintada con muicle y la emblemática sopa “levanta caídos”, preparados por Celia Juárez, Cocinera Tradicional de Guanajuato.
Destacó también la participación de Ma. de los Ángeles Esperanza Pérez, quien deleitó al público con “conejo empulcado”, ensalada de nopales con insectos prehispánicos, nopales de santo y mole de xoconostle.
Desde Colima, Noé Hernández Salazar presentó tatemado, sopes y enchiladas dulces, mientras que Martha Gómez Atzin, de Veracruz, ofreció huatape de camarón, pescado a las brasas con vainilla y tamal de cuchara. Por su parte, Antonia Santos Aranda, representante de Aguascalientes, preparó mole de espinazo, gorditas de deshebrada y chile a mano con trocitos de carne de cerdo, sin faltar las tradicionales guayabas de Calvillo en dulce.
La experiencia se vio enriquecida con un programa musical que puso el ambiente festivo y el ritmo en Campo Marte, con show cases de Grupo Niche, un emotivo Homenaje a la inolvidable Sonora Santanera a cargo de Orlando Herrera y Heidy Infante y su Sonora, así como Rafa Villa con su “Tributo a Juan Gabriel”, logrando una atmósfera de música, baile y celebración.
Gracias al éxito y a la gran respuesta del público, durante el festival se anunció que Fogones de México 2026 tendrá una nueva sede, y se realizará del 17 al 19 de abril en Metepec, Estado de México, tras recibir la invitación de Elisa Quijada, directora de Desarrollo Económico, y de Alejandro Franco Mendieta, director de Turismo de Metepec (Cerro de los Magueyes), en representación de Fernando Flores, presidente Municipal de este Pueblo Mágico.
La próxima edición reunirá, al igual que es esta primera edición, 96 platillos ancestrales preparados por 32 Cocineras Tradicionales de la República Mexicana, reafirmando el objetivo del festival: Enaltecer a los y las Cocineras Tradicionales, celebrar la riqueza culinaria de México y reconectarnos con nuestras raíces a través de la memoria, el fuego y la cocina tradicional
Cocineras y Cocineros Tradicionales –
Primera Edición
• Aguascalientes: Antonia Santos Aranda
• Baja California: Elvira Martínez Ramos
• Baja California Sur: Lucero Alba Magdaleno Arriola
• Campeche: Juana Segovia Bonilla
• Chiapas: Ricarda Jiménez Tevera
• Chihuahua: Tilta Concha Baca
• Ciudad de México: Nora Lorena Estrada González
• Coahuila: María del Pilar Morales Sánchez
• Colima: Noé Hernández Salazar
• Durango: Dellanira Araceli Navarro Gallegos
• Estado de México: Cristina Velázquez
• Guanajuato: Celia Juárez
• Guerrero: Patricia Acevedo Pacheco
• Hidalgo: Cristina Martínez Cruz
• Jalisco: Amelia López
• Michoacán: Benedicta Alejo Vargas
• Morelos: Haydee Juárez Reyes
Nayarit: Esperanza Ortiz Vázquez
• Nuevo León: Elizabeth Elizondo
• Oaxaca: Juana Amaya Hernández
• Puebla: Victoria Contreras Coyota
• Querétaro: Ma. Ángeles Esperanza Pérez
• Quintana Roo: María Ady Pech Poot
• San Luis Potosí: Adrián
• Sinaloa: Celia Guadalupe Montaño Flores
• Sonora: Nereida Mayte Vejar Espinoza
• Tabasco: Ely Osorio
• Tamaulipas: María Evelia Alonso García
• Tlaxcala: Nicolasa Hernández Muñoz
• Veracruz: Martha S. Gómez Atzin
• Yucatán: Elsy Beatriz Carrillo Poot
• Zacatecas: Elvira Martínez Ramos
Fogones de México es, ante todo, un acto de memoria viva. Un espacio donde el fuego no sólo cocina, sino que convoca; donde cada aroma despierta recuerdos y cada platillo cuenta una historia que viene de la tierra, del maíz, del fogón encendido al amanecer. En esta primera edición, las Cocineras y Cocineros Tradicionales no sólo alimentaron al público: compartieron su herencia, su identidad y su manera de entender el mundo a través de la cocina.
Aquí no hubo recetas escritas ni técnicas impuestas; hubo manos que saben, paladares que recuerdan y corazones que cocinan como se ha hecho siempre: siguiendo la intuición, la experiencia y la memoria transmitida por madres, abuelas y comunidades enteras.
Fogones de México honra ese conocimiento ancestral que no se aprende en libros, sino en el tiempo, en la observación y en el respeto profundo por los ingredientes y los ciclos de la naturaleza.
El éxito de esta primera edición confirma que la gastronomía tradicional mexicana sigue siendo un lenguaje universal, capaz de reunir generaciones, territorios y culturas alrededor del fuego. Fogones de México nace para permanecer, para crecer y para seguir siendo un punto de encuentro donde la cocina se reconoce como patrimonio, como identidad y como una forma de volver a casa.
El fuego sigue encendido y la historia, apenas comienza…