Esta semana dejamos por un momento los fogones para alimentar el alma con un evento que nos enchino la piel. Nos lanzamos al Foro Cultural Azcapotzalco para ser parte del homenaje por el 69 aniversario luctuoso del mismísimo «Ídolo de México», Pedro Infante. Y déjenme decirles, fue una noche donde el barrio, los chintololos, el cine de oro y la música se fundieron en un abrazo inolvidable.

El evento comenzó de la forma más nostálgica posible. Las luces se apagaron y la voz inconfundible de Pedro inundó el foro: «¿Cómo está usted bien? Gracias yo perfectamente bien, pero no se quede en la puerta pase usted…». Fue como si el mismísimo Pepe el Toro nos diera la bienvenida a su fiesta. Acto seguido, el mariachi arrancó con un popurrí que nos hizo viajar por «Mi cariñito», «Amorcito corazón» y «100 años». La atmósfera estaba lista.


La heredera y el Jilguero
La noche se engalanó con la presencia de Lupita Infante Torrentera, hija del ídolo, quien ataviada en un traje de charro en color rojo fue quien agradeció profundamente a la alcaldía Azcapotzalco por mantener vivo el legado de su padre.
Pero la música no paró. Llegó al escenario Adrián Bedolla, «El Jilguero» en su traje de charro fue quien con una voz potente e interpretaciones llenas de sentimiento nos regaló temas como «Mia» y, de nuevo, «100 años».
El show fue un verdadero espectáculo. Hubo floreo de reata y cambios de vestuario que nos recordaron las múltiples facetas de Pedro. «El Jilguero» salió vestido con la clásica playera a rayas de «El Torito», arrancando con «Ufemia». La energía era tal que hasta la alcaldesa subió al escenario a cantar una estrofa junto a él.

Llegó el turno de Lupita Infante, luciendo un vestido de estilo regional mexicano en color blanco marfil. Con falda amplia con olanes escalonados con franjas de color en la parte inferior de la falda: una verde limón y una rosa mexicano que evocaban la alegría de la fiesta popular, complementado con un rebozo en tono rosa que le daba un aire de «Adelita sofisticada» quie nos regaló una interpretación emotiva de «Tres consejos». Para el cierre, el escenario se transformó.

«El Jilguero» apareció con el clásico uniforme de motociclista de «A toda máquina» y Lupita, con un vestido negro de gala, un diseño ceñido al cuerpo con una falda espectacular hecha de múltiples capas creando un volumen dramático y elegante. El escote corazón, realzando su figura. Lo más llamativo es, los bordados en dorado y su rebozo en el mismo tono dorado dándole un aire majestuoso y de autoridad. una verdadera joya de diseño, unieron voces para «¿Qué te ha dado esa mujer?» y «Flor sin retoño».
El final fue una auténtica fiesta de barrio. El foro entero se puso de pie para bailar con «Parece que va a llover», e incluso hasta organizaron con el público la ola.

Fue una noche redonda donde Azcapotzalco demostró que Pedro Infante sigue siendo el rey del corazón de México.
En Fondasmex celebramos estos eventos que mantienen vivas nuestras raíces.
Porque la comida alimenta el cuerpo, pero la música y la historia alimentan el espíritu del barrio.
¡Vayan a nuestro Reel en Instagram a partir del martes 21 para ver los mejores momentos y la elegancia de los vestidos de Lupita!