La fiebre taquera de la Ciudad de México tiene una nueva coordenada obligada. Nos lanzamos a la gran inauguración de la nueva sucursal de Los Pastorcitos de Sirloin, ubicada estratégicamente sobre la Avenida División del Norte, y confirmamos que su propuesta sigue siendo una de las más sólidas y consistentes de la capital.

El Ambiente
Al llegar, lo primero que destaca es el diseño del espacio. Es una sucursal sumamente estética, con excelente iluminación natural gracias a sus grandes ventanales, detalles en azulejos de tonos rojos y sus icónicos letreros de neón que ya son el sello de la marca. A pesar del gran flujo de personas por la apertura, la hospitalidad de los maestros taqueros y el equipo se mantuvo impecable y sumamente atenta.
La Experiencia Gastronómica

Para abrir el apetito en el blog, la cortesía de la casa consistió en una refrescante Sangría Señorial, el preludio perfecto para lo que venía. Para acompañar los alimentos, ordenamos una de sus tradicionales aguas de horchata, la cual destaca por su excelente balance y sabor.
Nuestra primera elección fuerte fue el célebre Taco Norteño. Este platillo es un balance perfecto de texturas: una porción muy generosa de Sirloin de alta calidad que comparte protagonismo con un chicharrón crujiente en su exterior pero de una suavidad increíble por dentro, todo esto amalgamado con un guacamole fresco.

Simplemente soberbio.
Guiados por el antojo, sumamos a la mesa los frijoles con veneno. Un plato con el toque justo de picor, con mucho carácter y sumamente sabroso.



Posteriormente, llegó el turno de lo que da identidad a la casa: dos tacos directos del majestuoso trompo de Sirloin. Con su respectiva piña y una salsa verde casera que resalta las notas de la carne, pudimos comprobar que la textura del sirloin es extraordinariamente suave y jugosa.
Para concluir de forma dulce, degustamos un flan con cajeta, decorado con nuez y fresas frescas. La consistencia y el balance de dulzor lo vuelven el cierre ideal para cualquier comida.

El Veredicto de Fondasmex
Los Pastorcitos de Sirloin en División del Norte no solo cumplen en sabor y atmósfera, sino que sorprenden por su enorme valor. Aunque la carta es sumamente tentadora y dan ganas de seguir ordenando, la contundencia de las porciones nos dejó completamente satisfechos. ¿Lo mejor de todo? La cuenta final no llegó ni a los $500 pesos.
Una opción infaltable en la CDMX para comer espectacular sin descuidar el bolsillo.
