
¡Qué tal,amigos de Fondasmex! Anoche vivimos una experiencia de esas que te cambian la perspectiva sobre lo que pasa detrás de una barra. Nos lanzamos a Masiosare, en el corazón de Coyoacán, para ponernos el mandil de mixólogos en una masterclass guiada por la talentosa Joanna Aguilar.

No fue solo ver y aprender; cada uno tenía su propia estación con todo el arsenal: shaker, macerador, bailarina y tapete. Aquí la precisión fue la clave, y Joanna nos llevó de la mano por tres creaciones que son verdaderos poemas líquidos.
La Triada del Agave: Los protagonistas de la noche
1. Rugido del Agave: El despertar de los sentidos.
Empezamos con potencia. Este cóctel mezcla Mezcal, frambuesa, hierbabuena fresca y miel de agave, coronado con un top de agua mineral y sal de gusano.
El Maridaje: Lo acompañamos con un jugo de carne espectacular.
Ya me conocen, no como mucho picante pero yo le agregué su toque de chile 🤦🏼♂️ serrano. Quedó picosito, explosivo y con ese carácter que nos gusta aquí en Fondasmex. ¡Misión cumplida!

2. Alma de Diosa: Elegancia y seducción
El segundo tiempo fue más sofisticado. Una mezcla de Mezcal, Lichi, Vermut Rosso y jarabe natural. Es un trago envolvente, donde la dulzura del lichi se entrelaza perfecto con las notas herbales del mezcal.
El Maridaje: Lo maridamos con unas tostaditas de lomo de atún que estaban, sencillamente, deliciosas. El equilibrio perfecto entre frescura y potencia.

3. Noche Mayahuel: Para los amantes del café (como yo)
Cerramos con broche de oro. Mezcal, Calúa, un shot de espresso, miel de agave y cacao rallado. Es una versión oscura y aterciopelada del clásico, con un magnetismo que te atrapa desde el primer sorbo. Si aman el café, este es #ElInfaltable.

El Plus: La Cata de Juan 🥃
Para cerrar con broche de oro, Juan (el anfitrión de casa) nos regaló una mini cata de destilados. Fue una lección magistral para aprender a diferenciar entre un destilado de calidad y uno «malo». Como siempre decimos en Fondasmex: para saber comer (y beber), hay que saber distinguir el origen y el proceso.
Veredicto final:
Masiosare no es solo una cantina, es un laboratorio de experiencias. Joanna Aguilar nos demostró que la mixología es respeto al ingrediente y técnica pura. Me voy con el shaker bien puesto y el paladar agradecido.
¡Vayan a ver el Reel desde mañana lunes para que sientan la vibración de la barra y me digan cuál de estos tres cócteles se les antoja más, y escuchen un poquito de la entrevista con Joanna!